Hoy nos toca hablar de Tunic en su versión para Nintendo Switch 2. Este juego que parece un cuento infantil, en realidad es un «Dark Souls» con un zorrito en miniatura. Un juego en el que vas a morir en múltiples ocasiones, pero que nos da el suficiente enganche para querer seguir intentándolo.

Los gráficos lucen preciosos en un mundo isométrico similar a Hyrule que luce mejor que nunca con colores vivos, escenarios llenos de misterio y una fluidez que en la Switch 2 se siente deliciosa. El personaje principal es un zorro que no se puede parecer más a Link, pero que a su vez tiene un carisma y un misterio que lo hacen maravilloso.
La jugabilidad mezcla exploración, puzzles y combates que te ponen a prueba sin piedad, pero de una manera tan adictiva que siempre quieres un intento más. Horas nos va a costar pasárnoslo, y aún más horas descubrir todo lo que el juego tiene. Perderse va a ser un habitual de este juego, pero encontrar soluciones en los momentos más inesperados le da un toque que es muy dificil de superar.

La banda sonora es una joyita: atmosférica, relajante y épica cuando tiene que serlo. Perfecta para perderse horas en este mundo.
En fin, muchos os preguntaréis si ¿Merece la pena? La respuesta es que ABSOLUTAMENTE. Tunic en Switch 2 es la excusa perfecta para dejarte atrapar por una aventura mágica, desafiante y muy, muy bonita. ¡Prepárate para morir… pero eso sí, con estilo!




