Pocas consolas han conquistado al público casual como lo hizo Nintendo Wii. Una consola que supuso una auténtica revolución con la que Nintendo logró lo inesperado: la resurrección de la marca en consolas de sobremesa después de dos generaciones algo controvertidas.
Nintendo GameCube fue una consola muy potente gráficamente, pero que se quedó apartada de las demás por dos motivos fundamentales: la falta de apoyo de las «third parties» y por un formato algo extraño, a contra corriente de todos los demás sistemas: el minidisc. Nintendo 64 por su parte, sí tenía grandes juegos y su desastre no fue tan sangrante como el caso de GameCube, pero la ausencia de apoyos mermó mucho sus ventas.

Nintendo en un último intento por recuperar lo perdido en sobremesa, apostó fuerte por una nueva innovación en vez de inclinarse de nuevo por el poderío gráfico. Su nuevo «gimmick» iba a ser el sensor de movimiento y vaya que si triunfó. En la actualidad sigue siendo la segunda consola más vendida de sobremesa de Nintendo, con más de 100 millones de unidades vendidas en todo el mundo. La ganadora de la generación que compartió lucha con PlayStation 3 y Xbox 360 y a las que destronó con una jugada maestra: arrastrar a gran parte de los usuarios de Nintendo DS a una consola con muchas virtudes, divertida, atrevida y sobre todo balanceada en calidad precio. Muchos la consideraron una consola menor por su «falta» de potencia gráfica, pero que Nintendo supo exprimir con titulazos como Súper Mario Galaxy 1 y 2, The Legend of Zelda: Skyward Swords o con auténticas maravillas como Metroid Prime 3: Corruption.

Hoy Nintendo Wii cumple la mayoría de edad, se nos hace mayor, y es por esto que queremos celebrarla como se merece. Felices 18 añitos, Nintendo Wii, gracias por hacernos recobrar la ilusión por jugar.





